Asesoría empresarial · Victor Salgado
Si eres dueño de una empresa con equipo y, aun así, las decisiones importantes, los problemas y el avance siguen pasando por ti, no necesitas trabajar más: necesitas construir una empresa capaz de responder sin que tú tengas que estar detrás de cada cosa.
Eso es lo que trabajamos en la asesoría.
Durante un año trabajamos juntos, semana a semana, sobre los problemas reales de tu negocio: las personas que no responden, los números que no llegan, las decisiones que se atoraron, los proyectos que no avanzan y los temas que solo tú sabes resolver.
Mi papel no es llegar con un manual genérico ni decirte qué deberías hacer desde fuera. Es ayudarte a pensar mejor, tomar decisiones, instalar sistemas y exigir resultados hasta que tu equipo pueda sostenerlos.
La intención es que dejes de ser el cuello de botella de tu propia empresa.
¿Para quién es?
La asesoría está pensada para dueños de empresas que ya tienen equipo (gerentes, jefes o responsables de área) y que quieren dejar de operar como el supervisor de todo. Puede ser para ti si:
No es una asesoría para quien apenas está comenzando o busca una receta rápida. Requiere que estés dispuesto a tomar decisiones, sostener cambios y pedir resultados diferentes a tu equipo.
¿Qué trabajamos?
Definimos qué debes seguir decidiendo tú y qué debe dejar de depender de ti. El objetivo no es desaparecer de la empresa, sino pasar de apagar incendios a dirigirla.
Convertimos puestos ambiguos en responsabilidades claras: qué resultado debe entregar cada persona, cómo se mide y cuándo debe reportarse. Delegar no es repartir tareas. Es construir responsables que puedan tomar decisiones y responder por el resultado.
Ordenamos los indicadores y la cadencia de revisión para que puedas saber, con tiempo, qué está funcionando, qué se está desviando y dónde intervenir.
Diseñamos reuniones útiles: menos reportes interminables, más decisiones, compromisos claros y seguimiento real.
Atacamos los cuellos de botella que hoy limitan a la empresa: estructura, procesos, ventas, operación, finanzas, personas o crecimiento.
¿Cómo funciona?
Nos reunimos una vez por semana, en sesiones de trabajo enfocadas en tu empresa y en los temas que requieren decisión.
Entre sesiones, tú y tu equipo ejecutan los acuerdos. En la siguiente sesión revisamos lo que ocurrió, resolvemos obstáculos y definimos el siguiente avance.
El acompañamiento dura un año porque construir una empresa que funcione mejor no consiste en tener una buena sesión; consiste en instalar hábitos de dirección, responsabilidades y sistemas que se mantengan cuando tú no estés empujando.
Al inicio definimos también una meta de negocio concreta: qué tendría que ocurrir para que la asesoría se pague sola.
¿Qué puedes esperar lograr?
Cada caso es distinto y ningún resultado serio se puede prometer sin conocer tu empresa. Pero el trabajo está diseñado para que, con el tiempo, puedas:
Inversión y compromiso
$15,000 + IVA al mes
Más un bono si llegamos a la meta después de 12 meses. La meta la definimos tú y yo.
Trabajo con pocos dueños a la vez porque la asesoría requiere involucramiento real.
El programa está diseñado para pagarse con la utilidad adicional que construimos juntos. Por eso, si en 3 meses tu empresa no está generando al menos $15,000 de utilidad adicional cada mes, te devuelvo los $45,000.
No busco que compres “otro servicio de consultoría”. Busco que el trabajo produzca un cambio que se note en tu empresa.
El siguiente paso
La asesoría empieza con una conversación para entender tu empresa, el punto en el que estás y qué tendría que cambiar para que valga la pena trabajar juntos.
Si veo que puedo ayudarte, te explicaré cómo sería el proceso. Si no, te lo diré con honestidad.
Delega Bien es una buena primera herramienta si hoy quieres comenzar a darle más autonomía a tu equipo.